Fondo

15 de marzo de 2013

Monjas, Nieve y Penes

Monjas que bajan de su furgoneta, felices por ver la nieve.
Monjas que juegan a tirarse bolas de nieve a la cara, al cuerpo. Tiran a matar, pero de "buen rollo".
Monjas que intentan hacer un muñeco de nieve, juntando tres bolas: una más grande, otra mediana, otra más pequeña.
Monjas a lo "Ghost", acariciando , moldeando... pero no lo consiguen.

La escultura helada se parece más y más a un pene.

Una de ellas se da cuenta, pero no puede decírselo a las demás. No puede dejar entrever que sabe cómo es un pene, un pene gigante y frío.
Así que intenta arreglarlo. Apura sus movimientos, junta más las bolas de abajo. Comienza a sudar desesperadamente.

Acaba de hacerle los testículos.

Se incorpora. Sólo tiene ganas de destruir la "obra divina".
La gente de su alrededor que miraba fascinada y feliz a unas monjas divirtiéndose,  han cambiado su cara. Ella sabe que piensan. "¡Joder! ¡Eso es un puto pene!"
(Aunque en realidad piensan, ¡Pedazo de polla!)
Se retira consternada.
Abandona la tarea.
Se aparta del grupo para no formar parte de "las constructoras fálicas de cristo".
Se aleja hacia un mapa que explica la orografía del lugar.




El mapa le recuerda a un pene.
Hoy es un día de esos tontos que ves penes por todos lados.
Con la diferencia de tener hábito.

SOR Rita se entristece.

Ella es la que tiene que llevar la furgoneta de vuelta a casa.
Ella es la que debe ir escuchando a sus compañeras hablar del muñeco de nieve, de las noticias en la radio de que el nuevo Papa es Argentino. Y se llama Paco.
Mientras ella agarra la palanca de cambios con su mano derecha. Reduce a segunda en las curvas, piensa en penes que hablan en Argentino...

                                                  ...de esos días que te cagarías en todo pero no puedes, no tienes hábito.


Volver al convento pensando en cómo explicarle a tu confesor de pecados que, "en ocasiones... veo penes".

          (Y otro día os cuento lo de tocarse las tetas para que te crezcan cuando ves una monja)

8 de marzo de 2013

Sucede


Hace tiempo que cambié de sitio en la cama.
Sigues en el mismo lugar, me dirás.

Llevo tiempo sin pensar en ti.
Sigues haciendo todo por mí, me dirás.

Lo que me une a ti sólo son nuestros hijos.
También nos une la entrada del coche, la hipoteca de la casa, me dirás.

Ya no me gustan siquiera tus besos.
Jadeas cuando me subo sobre ti, me dirás.

Me ha sucedido algo difícil de explicar.
Qué obtusa te pones a veces, me dirás.

He dejado de quererte.
No me dirás nada.






Me mirarás estupefacto, como si fuera un muñeco de nieve con los brazos abiertos.

Frialdad amorosa.

Sucede que cuando realmente necesito que me digas algo …
                                                                       eres sólo eso, ALGO. 

1 de marzo de 2013

Lo que te gusta de Mí es...

Llevo tiempo observando lo que te gusta.

Sé que adoras los rincones de la casa que pertenecen a tu espacio. El orden de tus cosas.
La manta del sofá. Tener siempre algo que leer.
Que no falte hachís en la cajita que adorna la mesa del salón.
Apagar el despertador tres veces por la mañana. Follar los domingos por la tarde.

Llevo tiempo pensando lo que te gusta.

Sé que no te gustan los hombres excesivamente musculados.
Mirar a los ojos cuando hablas.
Que no te toque mucho los ovarios cuando llegas cansada del trabajo.
Encender primero la radio cuando te subes al coche.

Una vez te pregunté qué era lo que más te gustaba de mi.

Tú sonreíste.

Siempre sonríes cuando sabes que ganarás la conversación.
Además sabes que me pone nervioso, distante, primario.

Tú que crees?.

Soltaste mientras le dabas otra calada al cigarro y observabas en la Interviú a una modelo que enseñaba sus pechos como el que vende relojes de imitación.

Y me respondiste.


Tus labios se movieron como en los capítulos de Heidi… 


...pero yo ya  estaba pensando en otra cosa….